Mi historia

Me llamo Rebeca Díez Gomila tengo 36 años y soy mamá de dos niñas extraordinarias Nadia de 13 años y Sara de 10 años. Hubo un momento, hace 5 años, que algo dentro de mí me hizo un “click” y decidí empezar a cuidar de mí, fué cuando descubrí YOGA.

Empecé a practicar yoga gracias a una mamá de la clase de mi hija que me animó a probar una clase, aquí, en este mismo instante todo empezó a cambiar. Yo tenía unas expectativas equivocadas de lo que era el yoga, hasta que empecé a practicarlo, no tardé mucho en empezar a sentir los beneficios que me aportaba mi práctica.

El yoga apareció en mi vida sin más, sin ser consciente lo mucho que me iba a ayudar. Yoga me ha ayudado a aprender a conocerme más a fondo, a entender y gestionar mis emociones, a lidiar y superar circunstancias complicadas o estresantes. Puedo decir bien alto que el yoga me ha cambiado la vida en todos los aspectos. Y pensé que al igual que me ayudaba a mí también podía ayudar a mis hijas en todas las fases de su vida.

COMO MADRE, SENTÍ LA NECESIDAD DE COMPARTIR ESTA DISCIPLINA CON ELLAS PARA AYUDARLAS A CONOCERSE A SÍ MISMAS Y PODER ALCANZAR UNA VIDA PLENA Y FELIZ.

Después de varios intentos fallidos de enseñarles y practicar juntas y sentirme frustrada tuve claro que de alguna manera u otra quería el método que me permitieran enseñar a mis hijas, pero que a la vez se divirtieran aprendiendo. Ya que mi práctica les aburría y por tanto no les atraía, no disponía de las herramientas idóneas para motivarlas a practicar.

No me quise rendir, seguí buscando hasta que me tope con la persona que me formó como profesora de yoga para niños y familias. A medida que iba aplicando pequeños ápices de yoga con mis hijas y viendo el impacto que tenía sobre ellas, sentí desde el fondo de mi corazón que quería ayudar a más niños, a más familias que se sintieran como yo. Con esa necesidad de re-conectar con sus hij@s a la vez que les ayudamos a conocerse mejor. En este preciso momento me dí cuenta de mi propósito de vida, mi DHARMA.

MI LABOR COMO PROFESORA DE YOGA ES AYUDAR A PADRES Y MADRES A CONECTAR CON SUS HIJ@S, A DISFRUTAR DE UN TIEMPO DE CALIDAD CON ELL@S, A MEJORAR SU COMUNICACIÓN Y A CRECER JUNTOS.

Este camino tan bonito que nos ofrece esta disciplina milenaria, es un camino difícil pero muy gratificante, es un camino de autoconocimiento. Imagínate lo potente que puede ser plantando esa semilla desde pequeñ@s y junt@s de la mano.

El yoga es mi pasión y de mi pasión ha surgido este bonito proyecto de vida. Ahora me siento realizada, feliz, me dedico a lo que me apasiona.

Digamos que es mi manera de poner mi granito de arena para mejorar este mundo ayudando a las familias y a los pequeños de la casa, consiguiendo así dar a conocer y caminar junt@s hacia una vida y un mundo más consciente.

Un abrazo muy grande,